En 1996, la lucha de los pescadores de Mehuín evitó que Celco contaminara con sus riles el mar. Siempre ha sido el proyecto original. Finalmente, la empresa se vio obligada a optar por el río Cruces. El 2005 quedó al descubierto el gravísimo desastre ecológico que provocaron los desechos en la zona y que significaron la muerte de cientos de cisnes y otras especies protegidas en el santuario de la naturaleza Carlos Andwanter. En la actualidad, Celco está obligado a sacar sus riles desde el río y dar solución al desastre ambiental que ha provocado. Celco tiene plazo -ya postergado más de una vez-, hasta abril de 2009 para entregar un estudio de impacto ambiental a la Corema.
Pero en diciembre de 2005, Celco anunció que construirá el ducto a 20 kilómetros al sur de Mehuín, en la zona de Maiquillahue. El gerente de Celco, Charles Kimber, señaló que sólo quedaba por estudiar el lugar exacto por donde pasará el emisario, que costará 60 millones de dólares. Agregó que se estudia construirlo entre Punta La Iglesia y Chan-Chan, distantes unos siete kilómetros entre sí.
En el 2006 el tema de las negociaciones entre CELCO y los pescadores comienza a aparecer lentamente, y detrás de ello existe una estrategia bien estudiada por parte de CELCO. Todo comienza con una investigación encargada por las bases de FIPASUR al presidente de la FIPASUR Marco Ide Mayorga, la cual se
realiza a través de una tercera persona como respuesta a la inquietud esgrimida por algunos dirigentes de base respecto a que pretendía hacer CELCO con la pesca artesanal de la Provincia de Valdivia ya que se había anunciado la construcción de un ducto en las costas valdivianas y había muchos rumores e incertidumbre en las caletas.
La investigación arrojó que CELCO no tenía otra alternativa más que arrojar los residuos tóxicos al mar a través de un ducto y para ello estaba dispuesta a colocar una gran cantidad de recursos económicos que beneficiaban a las organizaciones de pescadores y especialmente a Mehuín con obras para la comunidad. Los directivos de FIPASUR nunca supieron si las intenciones de CELCO que mencionaba el investigador eran reales, ya que nunca tuvieron contacto con ejecutivos de esa empresa que pudiesen corroborar que eso era real. Sin embargo, las cifras estratosféricas que se mencionaban en el informe y que serían canalizadas supuestamente a través de FIPASUR, fueron las que desataron la ambición de un dirigente segundón de Mehuín quien es el protagonista principal de esta crónica: don Joaquín Vargas Gallardo, el cual vio en esa investigación una gran oportunidad para cumplir sus sueños de grandeza. Ese día, en que se entregan a los dirigentes de base todos los documentos que arrojó la investigación (los emails supuestamente “interceptados”), los que conocían las intenciones de Vargas, materializadas hoy en un "Convenio de Colaboración y Asistencia Recíproca", pudieron ver el brillo del signo $ en sus ojos.
Vargas, aprovechando las circunstancias y el revuelo que se armó respecto a la investigación, y que el Comité de Defensa de Mehuín asumió como una negociación, urdió un plan: lo primero era desprestigiar y descabezar a FIPASUR eliminando al líder histórico mas importante la pesca artesanal, Marco Antonio Ide, quien sería una piedra en el camino para sus pretensiones, acusándolo de querer negociar con CELCO a espalda de los pescadores. Cosa que no resultó puesto que los demás dirigentes de FIPASUR estaban claros respecto a que lo que se estaba haciendo era sólo una “investigación” y no una “negociación”, ordenada por mandato de todos los dirigentes de base, incluidos Joaquín Vargas y los demás dirigentes de Mehuín. Hechos que están registrados en el libro de acta de la organización.
Al no resultar esto y aprovechando el interés y ganas de figuración de otro pseudo dirigente artesanal como Gino Bavestrello (hoy en día sin aparición pública y misteriosamente silenciado), Vargas promueve la salida los sindicatos de Mehuín de FIPASUR, pero sólo consigue el retiro de tres de los cinco sindicatos que en ese entonces FIPASUR tenía como organizaciones de base en Mehuín. A pesar de todos los insultos, amenazas y calumnias, continuaron firmes y leales a la organización, el sindicato de Mississippi y las Recolectoras de Orilla de Mehuín.
El próximo paso de Vargas era la formación de una Federación comunal, que le diera fuerza y un piso importante ante los ojos de los personeros de CELCO, y en Junio del 2006 se forma la Federación y los demás dirigentes de Mehuín lo eligen Presidente, al fin fue presidente de una Federación, su sueño se había cumplido).
Es en agosto del 2006 cuando sucede otro hito importante, en el cual Vargas no tuvo participación directa pero sí le otorgó el poder suficiente ante los ojos de CELCO. Fue la “Batalla Naval de Mehuín”, y a costa de un puñado de valientes pescadores de esa localidad que protagonizaron ese episodio e impidieron hacer las primeras mediciones necesarias para el EIA, Vargas logra ganarse el respeto y admiración de sus supuestos adversarios.
Su gozo era total, el ego era inmenso, y se acrecentó aún más cuando los propios mehuinenses en Septiembre del 2006 para las celebraciones de Fiestas Patrias, en señal de descontento con el alcalde de San José de la Mariquina don Erwin Pacheco, no permitieron en la celebración a ninguna autoridad comunal, ungiendo a Joaquín Vargas como la “máxima autoridad” rindiéndole honores.
Sin embargo no todo era miel sobre hojuelas, ya que en diciembre de ese mismo año se da a conocer a través del diario El Llanquihue un video en que le preguntaban a Vargas si estaba dispuesto a vender el área de manejo y éste indicaba textualmente “…yo aún no me mando solo….pero en la recta vamos a entrar nosotros, ahora peleen hagan lo que quieran, pongan letreros, hagan declaraciones…”
De acuerdo a lo expresado posteriormente por Joaquín Vargas al mismo medio, señaló que todo era un montaje en su contra, reconociendo que la conversación existió pero fue sacada de contexto, acusando a FIPASUR de querer enlodar su imagen, “cuando lo que hemos hecho es luchar ante CELCO” agregó.
Varios dirigentes locales que en esa época lo apoyaban, cerraron filas en torno a la honorabilidad del dirigente y el incidente del video quedo prácticamente en el olvido.
Estas eran las frases utilizadas por el otrora Presidente y líder de la Federación de Mehuín, y con ellas convencía a casi todo el mundo de sus “buenas intenciones”:
“En la zona viven cerca de 600 familias directamente del mar, por lo que se oponen a que los riles de la planta Valdivia lleguen directamente a su zona de trabajo”.
“Donde funcionan las plantas de celulosa con Estudio de Impacto Ambiental, los resultados están a la vista. Cerquita lo podemos ver en Valdivia en el río cruces. Ahí habían cisnes que podían volar, nosotros los pescadores no tenemos alas para volar”.
“El conflicto actual corre por una línea similar. La consigna es una sola: “Vamos a impedir que se realicen las mediciones. Nada nos va a hacer cambiar esa postura. Es intransable”, advierte. Las razones son las mismas de antes: cerca de 600 familias sólo de Mehuín viven de la pesca, según Joaquín Vargas, presidente del Sindicato de Pescadores Artesanales del mar de Mehuín. El dirigente agrega que las economías de Queule y Mehuín se dinamizan en torno a la pesca y al turismo en verano, los que podrían verse afectados por la contaminación de la planta de celulosa”.
Y así Vargas logró posicionarse más fuertemente y el tiempo pasó sin mayores noticias y/o problemas. Hasta que en agosto del 2007 comienza una campaña de desprestigio en contra de los Cabecillas del Comité de Defensa del Mar acusándolos de recibir fondos de una fundación que estaría vinculada a MASISA, competidores de CELCO en el mercado forestal y de recibir grandes sumas de dineros del extranjero en una cuenta de ahorro del BancoEstado para que sigan oponiéndose al ducto. Hecho con lo cual Vargas logra sembrar la duda en la comunidad, tal como lo hiciera anteriormente con la FIPASUR.
A través del Diario Austral de Valdivia, Joaquín Vargas revela abiertamente sus verdaderas intenciones indicando ahora “que es un “sin sentido" seguir rechazando el ducto de CELCO”.
El sin sentido seguir rechazando el ducto de CELCO se tradujo en la firma Notarial de un "Convenio de Colaboración y Asistencia Recíproca", por un valor aproximado a los nueve millones de dólares pagaderos a diez años y por etapas cumplidas a cambio de permitir la operación del ducto al mar en la zona de Mehuín. Una de las cláusula del contrato Notarial indica que “el sindicato” y los pescadores que participen del acuerdo, se comprometen solemne y formalmente a colaborar con CELCO en los estudios, construcción, instalación y funcionamiento del “Emisario” que se construya en el área de la Bahía de Mehuín, para descargar los residuos industriales líquidos de su planta de celulosa y que también se comprometen a colaborar y hacer todas las gestiones que sean necesarias para que a CELCO se le otorguen las autorizaciones y concesiones necesarias para el uso de terrenos, playa y fondo de mar que permitan la instalación del “Emisario” por esa zona; declarando desde ya que dicho espacio no es necesario para la ejecución y desarrollo de sus actividades pesqueras.
También se señala que los aportes comprometidos quedan sujetos a la condición de que se lleven adelante positivamente las actividades allí indicadas (mediciones de verano, mediciones de invierno, aprobación del EIA por parte de la COREMA, y entrada en operación del ducto). También estarán sujetos a que CELCO haya obtenido el uso y concesión de los terrenos, playa y fondo de mar, inclusive aquellas ubicadas dentro de las áreas de manejo y explotación de recursos bentónicos existente, que se requieren para la instalación del “Emisario” para lo cual los pescadores que firmaron el contrato se comprometen desde ya con una plena colaboración para alcanzar tal objetivo.
La historia continuará por un largo tiempo ya que CELCO tiene plazo para entregar el EIA hasta Abril del 2009. Le quedan sólo dos veranos (2008 – 2009) para realizar sus mediciones de verano y un sólo invierno (2008) para realizar las mediciones de invierno. Sin embargo, las primeras advertencias de los verdaderos pescadores de Mehuín que no están a favor de la negociación ni a la instalación del fatídico ducto ya se han cumplido, y están sumando fuerzas para impedir que estas mediciones se realicen.
CELCO y las autoridades políticas y administrativas deben entender que el tema del ducto al mar no sólo es un problema de Mehuín como lo han querido hacer ver, si no que es un problema de los 3.000 pescadores artesanales de la nueva Región de Los Ríos y también de los pescadores de Queule, Novena Región que se verán afectados con la construcción de un emisario submarino, destinado a verter a las aguas de nuestro mar, más de un millón de litros de residuos industriales líquidos, que la planta de celulosa de Valdivia emite diariamente. Este asunto también le compete a toda la comunidad regional y nacional, pues el mar es un bien nacional de uso público, que por lo mismo pertenece a toda la nación, constituyendo un deber del Estado el "velar por la preservación de la naturaleza y la conservación en el tiempo de los recursos marinos, y del patrimonio ambiental".
En momentos como estos, donde gente inescrupulosa como Joaquín Vargas y compañía han demostrado que no tienen ninguna conciencia ni respeto por la pesca artesanal, pretendiendo hacer un negocio personal e hipotecando el futuro de los pescadores artesanales y de las futuras generaciones, es cuando los trabajadores del mar de toda la región deben estar más unidos que nunca para alzar fuertemente la voz en protesta por estos lamentables acontecimientos que sólo quieren provocar divisiones, enfrentamientos e impedir que nos opongamos a las pretensiones de CELCO de botar su basura, en el mar que pertenece a todos.
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