
Esperia Bonilla tiene una dilatada trayectoria en el sector pesquero nacional. Comenzó trabajando como sectorialista de Ciencias del Mar de la Dirección de Planificación de la Comisión Nacional de Ciencia y Tecnología (Conicyt), para luego pasar a la Subsecretaría de Pesca (Subpesca) con el objetivo de colaborar en la organización de un seminario e integrándose, meses después, de lleno a la naciente repartición gubernamental, en la cual ya lleva más de 20 años.
Antes de ser designada jefa de Gabinete, Bonilla estaba a cargo del Departamento de Difusión y Cooperación Pesquera, cargo en el que realizó importantes funciones como asesorar al subsecretario de Pesca y a todas las demás unidades técnicas de la institución en términos de dar a conocer las actividades institucionales.
Me enteré el mismo día que asumió Pablo Galilea, es decir el 12 de marzo. Yo había estado las dos semanas previas cooperándole y colaborándole para su asunción al cargo cuando me pidió que fuera su jefa de gabinete
Para mí fue un honor. Yo tomo esta designación como un reconocimiento a mi trayectoria en la Subpesca. Además, facilitó mucho que Pablo pudiese entrar de lleno a hacer cosas en el organismo, porque le pude entregar todo mi expertise.
Colaborar en todo el quehacer del subsecretario en cuanto a su agenda, la documentación y agilizar las respuestas que tiene que dar la Subpesca, entre otras cosas.
Siento que tenemos que demostrar gestión, una Subpesca más activa y por eso se han designado nuevos administrativos, ya que estamos todos en esa línea y con el espíritu de ir solucionando las cosas.
El primer desafío lo impuso el tema del terremoto y maremoto, es por eso que estamos todos trabajando a través de un comité interinstitucional que se constituyó el primer día que asumió el subsecretario. Está integrado por la Subpesca, el Sernapesca, el IFOP, la Armada, el Fosis, Sercotec, BancoEstado y Directemar. Al mismo tiempo, se elaboró todo un plan para ir en ayuda de los pescadores artesanales lo antes posible. Ya respondimos con la normativa pesquera al flexibilizarla para que vaya en beneficio de ese sector que fue fuertemente afectado por el siniestro.
El otro gran desafío es implementar la nueva Ley General de pesca y Acuicultura (LGPA), dictar los 16 reglamentos y poder conciliarlos entre el sector público y sector privado para que estén listos lo antes posible.
También debemos empoderar la institucionalidad pública en el sentido de modificar nuestra estructura organizacional para crear una división de acuicultura. Tenemos que estar a la par de lo que son los desafíos y para eso vamos a crear esta instancia.
El otro gran desafío tiene que ver con los Límites Máximos de Captura que vencen el 2012, por lo tanto ya es un proyecto que debemos ir generando a la brevedad posible con todos los usuarios e interesados parea llegar a buen fin.
Lo entretenido del sector público es que todos los días aparecen nuevos desafíos.