Estudio revela que no se han cumplido los objetivos de la pesca de investigación

El académico de la Universidad de Concepción (UdeC), biólogo marino y doctor en Biología de la Universidad de California, Eduardo Tarifeño, elaboró un estudio que analiza las resoluciones que autorizan la pesca de investigación desde el 2003 en adelante, y que revela su aumento y principalmente el no cumplimiento de los objetivos, añadiendo que esta herramienta se ha utilizado como una forma de entregar "cuotas extras" para compensar problemas sociales.

La Ley General de Pesca y Acuicultura (LGPA) considera dejar un 3% de las cuota de capturas asignadas anualmente para los recursos con Límites Máximos de Captura (LMC) para "pesca de investigación", entendiendo por tal las pescas de exploración de nuevos recursos, pesca para probar artes de pescas, o para cuantificar la disponibilidad de los recursos, con la indicación precisa que esta pesca no pueden tener un objetivo comercial.

A su juicio, las reiteradas presiones del sector pesquero (industrial y artesanal) frente al agotamiento de las cuotas asignadas y el interés de disponer más pesca, la Subsecretaría de Pesca, desde el período de Felipe Sandoval, autorizó numerosas pescas de investigación que no cumplían las características mencionadas en la LGPA.

"La situación se hizo rutina, y los solicitantes de la pescas de investigación solo pretendían sacar más recursos, inventando objetivos que no correspondían a los indicado en la LGPA", manifestó a PESCA al día.

Según dijo, una situación preocupante hasta la fecha es la inexistencia de un archivo centralizado de los informes finales que cada pesca de investigación debe entregar con sus resultados. La carencia de este archivo centralizado impidió a la comisión hacer una evaluación sobre si se había cumplido con los objetivos de las pescas solicitadas.

Consecuencias

De acuerdo con Eduardo Tarifeño, la consecuencia más clara es crear situaciones de "pescas legales" (ya que son autorizadas por la Subpesca mediante resoluciones aceptadas por la Contraloría), pero al mismo tiempo "pescas ilegítimas", en el sentido de que no corresponde a lo indicado en la LGPA. Además, dijo, son pescas autorizadas en base a solicitudes que no tienen un claro procedimiento de evaluación, sino más bien un proceso netamente administrativo. "Se sabe que hay 'gestores de pesca de investigación" que buscan los posibles interesados", añadió.

El experto pesquero afirmó que una forma de revertir esta situación es que la Subpesca cumpla estrictamente lo que indica la LGPA respecto de los propósitos de las pescas de investigación, y que la Contraloría verifique el cabal cumplimiento de los objetivos de las pescas de investigación.

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Publicado el 22 de enero de 2009