Seis miembros del Sindicato Número 1 de Pescadores de la caleta Mehuín, entraron esta mañana hasta la notaría de la abogada Carmen Podlech en Valdivia y sustrajeron el acta en donde aparecen sus firmas aprobando el acuerdo con Celco.
Dichas firmas ratifican la propuesta por parte de la empresa de construir un ducto para evacuar residuos desde su planta en Valdivia, tras el pago de 8,9 millones de dólares a un total de 99 pescadores de la caleta Mehuín.
Según relata la notaria los trabajadores querían eliminar sus nombres de las actas, porque no estaban de acuerdo con el convenio. La profesional dijo que ella les podía leer el documento, sin embargo, los pescadores decidieron llevarse el acta, fotocopiarla y quemar las copias en la Plaza de la República de Valdivia, argumentando que ellos "no venden su mar."
El documento, firmado por los presidentes de los sindicatos, es indispensable para la entrega de los cheques. Tras este incidente la copia original fue devuelta a la notaría.
Jimmy Becerra, uno de los pescadores que protagonizó la quema y que además lideró la oposición a la construcción del ducto los años 1996 y 1997, volvió a alzar la voz.
"Siempre hemos dicho 'el mar no tiene precio' no lo vamos a vender ni transar. Celco hizo un negocio equivocado con personas que no viven en Mehuín, que trabajan en empresas forestales y madereras, y con Joaquín Vargas que creó un sindicato fantasma con puras mujeres. Todo esto nos da más fuerza", indicó
El trabajador denunció además que personeros de la empresa forestal "han convencido a 9 de los pescadores de nuestro sindicato que son analfabetos y los trajeron para que firmen un contrato a mano que ni siquiera pudieron leerlo. Están trayendo gente de Punta Arenas y Aysén que ya no trabajan en Mehuín. Nosotros no vamos a transformar a nuestro mar en un basurero por tres millones de pesos", sostuvo.
El convenio compromete a la empresa a respetar el derecho de los trabajadores a su actividad pero, a la vez, los obliga a trabajar para que el emisario submarino se convierta en una realidad.
En el acuerdo se consigna que se cancelarán $ 3 millones a cada uno de los 99 trabajadores al momento de firmar su acuerdo. A ello se sumará $ 1,5 millón al finalizar la primera etapa de las mediciones y toma de muestras, e igual suma al finalizar la segunda. Además, se cancelará un millón de pesos por persona cuando la autoridad otorgue su aprobación al EIA y una suma igual cuando empiece a operar el emisario. En ese mismo momento se entregarán $ 5 millones adicionales a cada sindicato.
Además, trimestralmente se pagarán "dos ingresos mínimos mensuales" (unos $ 288 mil) hasta llegar a 120 cuotas.
Las negociaciones han generado reacciones entre los trabajadores, liderados por Joaquín Vargas y Eliab Viguera: el primero apoya el convenio, y el segundo anunció una resistencia violenta como la de agosto de 2006, cuando la Armada denunció el uso de armas para sabotear barcos de la celulosa.
Estos enfrentamientos han llegado a la calle: los grupos se insultan en la vía pública y los hijos de los trabajadores han llegado también a enfrentarse en los colegios.
El Ministerio Público sigue investigando una denuncia de presuntas amenazas contra los opositores.
Fuente: Diario La Tercera