“La reconversión dentro del propio sector, tiene costos políticos altos, pero es preferible ahora antes que colapsen todos los recursos”

Entrevista a Marco Antonio Ide, Presidente de la Unión Interregional de Federaciones de Pescadores Artesanales.

Marco Antonio Ide, Presidente de la Unión Interrregional de Federaciones de Pescadores ArtesanalesHan transcurrido 17 años desde la promulgación de la Ley de Pesca, el año 1991. ¿Cuál es su opinión sobre el funcionamiento de la ley durante este tiempo?
M.I.: La ley en principio reglamentó aspectos muy generales del manejo pesquero, tanto para la pesca artesanal, pesca industrial y la acuicultura. Estableció regímenes generales de explotación pesquera: pesca incipiente, libre acceso, plena explotación y recuperación. Además estableció procedimientos administrativos, fortaleció la institucionalidad pública pesquera (Subsecretaría de Pesca, Sernapesca) y las sanciones ante infracciones.

Pero al ser tan básica, se ha visto en la obligación de dictar una serie de leyes de complemento para fortalecer la propia ley, como el Límite Máximo de Captura (LMC) y diversas materias propias de la acuicultura. En el caso de la pesca artesanal, falta mucha más normativa, principalmente porque en estos últimos 17 años, la pesca artesanal ha tenido cambios estructurales los cuales no se reflejan en la actual Ley de Pesca. Ahora bien, antes de dictar complementos de leyes para la pesca artesanal debemos ponernos de acuerdo dentro de la pesca artesanal qué tipo de desarrollo queremos.

¿Eso significa entonces que no existe una sola forma manera de observa el desarrollo del sector?
M.I.: Pues sí. Este debate ha llevado a que existan en la pesca artesanal dos corrientes de pensamiento reflejadas actualmente en dos confederaciones. Una plantea a la pesca artesanal como una actividad económica y productiva, es decir, quiere el desarrollo empresarial y productivo de la pesca artesanal, que es el caso de la CONFEPACH y la otra, la CONAPACH, que ve el desarrollo de la pesca artesanal como una actividad socio productiva con una fuerte participación del Estado a través de subsidios. Por eso es importante que nos pongamos de acuerdo sobre la forma en cómo desarrollamos nuestro sector.

Pero la pesca artesanal no es homogéna, es una actividad diversa porque están los buzos, los algueros, los pescadores propiamente tal, los tripulantes. ¿Cómo se plantea entonces ese desarrollo?
M.I.: Sabemos que la pesca artesanal ha tenido que especializarse, coexistiendo varios subsectores productivos, a veces, en un mismo sindicato. Por lo tanto, lo que puede ser bueno para un alguero puede ser malo para un pescador, ya que las características productivas, económicas, biológicas, tecnológicas, organizacionales  y sociales en la actualidad son muy distintas entre ellos. 

Es por eso que hoy en día no se puede legislar parejo para toda la pesca artesanal, muy por el contrario. Ya no es tiempo de Leyes Generales de Pesca para la pesca artesanal, sino de leyes específicas para los diversos sectores productivos de la pesca artesanal y sus propios problemas. Pero esto aún no lo entienden las autoridades ni los parlamentarios.

Derechos de acceso y sustentabilidad de los recursos

MarcoSobre esa misma diversidad dentro del sector, ¿qué pasa con aquellos pescadores que son más antiguos respecto a otros que son más recientes?

M.I.: Creo que un tema importante es cómo se privilegian en derechos de acceso a los recursos pesqueros a los pescadores más antiguos, históricos y especializados y que han vivido siempre de recursos pesqueros específicos, respecto de pescadores recientes, sin historia y que vienen de otras áreas de la pesca artesanal. La pesca industrial resolvió esto a través del Límite Máximo de Captura, que será bueno o malo para ellos, pero se pusieron de acuerdo y lo aceptaron.

En el caso de la pesca artesanal es más difícil por su diversidad. Para la pesca artesanal pelágica parece que el Régimen Artesanal de Extracción (RAE) ha sido lo más adecuado, sin embargo este sistema requiere mejoras importantes. Igual cosa sucede con las pesquerías bentónicas en donde el sistema de Áreas de Manejo (mariscos en una zona geográfica determinada) pareciera ser lo más adecuado, a pesar de también necesitar de cirugía mayor. En otras palabras, debemos asignar derechos preferenciales de pesca a los pescadores de la forma más adecuada de acuerdo a su especialidad productiva.

Si bien para ciertos recursos como el loco, establecer normativas han permitido su recuperación, lo paradójico es con la regulación algunos recursos como la merluza común y merluza austral están casi extinguidos, dejando a miles de pescadores de brazos cruzados.
M.I.: La pesca artesanal se caracteriza por explotar recursos naturales renovables que deben ser sustentables en el tiempo para que su beneficio social y económico también sea estable para los pescadores artesanales.

Cuando éramos pocos pescadores artesanales y harto recurso pesquero no había problemas por éstos sobraban, y todos los pescadores podíamos capturar los recursos que quisiéramos, cuanto quisiéramos y donde quisiéramos. Cuando se empezó a notar escasez de recursos pesqueros empezaron las primeras regulaciones y luego la ley de pesca en el año 1991, aunque un poco tarde ya que luego empezaron a colapsar las primeras pesquerías artesanales, como por ejemplo, el loco.

Esta situación de colapso se encuentra en la mayoría de las pesquerías que explota la pesca artesanal. Responsables de esto somos todos, los investigadores pesqueros, las autoridades de gobierno y organismos públicos del sector, y por supuesto, también nosotros los pescadores artesanales. Es necesario recordar que las primeras pesquerías en colapso fueron las bentónicas artesanales como el loco, la macha, etc.
No obstante se ha tratado de regular y normar la actividad pesquera artesanal, esto ha sido muy tarde. Hoy tenemos más pescadores artesanales que recursos pesqueros.

¿Es que acaso con la cantidad de pescadores que existen hoy en día, la pesca artesanal no es sustentable?
M.I.: La pesca artesanal es un negocio que tiene que ser  sustentable biológicamente y económicamente, y para que ello suceda, hay muchos pescadores en todas las pesquerías que deben ser reconvertidos dentro del propio sector a otras áreas productivas, como los servicios dentro del sector.

Ahora, sabemos que esto tiene costos sociales y políticos altos, más aún en años electorales, pero es preferible un costo ahora, antes que colapsen todos los recursos pesqueros artesanales. Creo que con ayudas puntuales como las canastas y los aportes económicos para los pescadores artesanales que tienen sus recursos colapsados como la merluza austral y merluza común, estas iniciativas no sirven de nada, cuando más es una ayuda puntal, o sea una aspirina.

En la medida que todos tomemos conciencia del estado crítico en que se encuentran los recursos pesqueros artesanales, y hagamos los esfuerzos económicos políticos y sociales que se requieren ahora, podremos sacar el sector artesanal adelante, porque luego será demasiado tarde para todos.  

Publicado el 30 de agosto de 2007